Cantar siempre ha significado para mí cosas que el resto de las personas difícilmente entienden. Y es que no se trata solo de cantar bonito lo que suena en la radio o ir al karaoke, de hecho, es mucho más que un simple hobbie. Cantar es disciplina, constancia y mucho aprendizaje.

Hace un tiempo y ya a punto de graduarme, ingresé al coro de mi universidad, su director, un gran amigo que sabe ya cuánto lo quiero y admiro, me recibió en el salón de clases con la calidez y el amor que solo un verdadero maestro puede demostrar.

Montando repertorio de alta calidad y demostrando que para poder cantar solo se necesitan ganas de aprender y mucho entrenamiento, el coro de la Fundación Universitaria Los Libertadores se fue ganando mi corazón. He cantado en coro desde que tengo uso de razón y este grupo de hombres y mujeres sin duda saben todo lo que significa sentir al otro cantando y vibrando contigo.

El pasado viernes, 24 de mayo para ser exactos, participamos en el Encuentro Coral Universitario de Coros y Ensambles Vocales ASCUN. Después de haber ensayado intensamente cada nota, cada paso y habernos aguantado hasta los regaños, había llegado el momento que tanto habíamos esperado.

Desde el momento en que pisamos el escenario la energía era alta, a partir de ahí todo fluyó de una manera maravillosa, quizá los que han estado arriba de una tarima saben a lo que me refiero. Conexión total con mi compañero, con mi compañera, con el público, con mi director.

Cuando el presentador leyó los ganadores y de su voz salió el nombre de nuestra institución la alegría no podía ser mayor, algunas lágrimas de alegría se asomaron en los ojos de mis compañeros y otros solo querían abrazarse fuertemente y por supuesto, abrazar a nuestro director que había hecho que todo esto hubiera sido posible.

Quizá no solo se trate de ese primer lugar que bien merecido teníamos, realmente siempre se trató del amor, de la disciplina, de la constancia. Cuando cada una de esas personas entró por la puerta de ese salón, algunos sin haber cantado alguna vez en su vida, lejos estaban de imaginarse lo que cantar en coro significaba.

Relaciones extraordinarias, seguridad, alegría, empatía, tolerancia, disciplina, amor… estas son tan solo algunos de los valores que se construyen en espacios como estos en los que un grupo de personas se reúnen con un mismo objetivo, cantar y regalarle a su público algo distinto, algo especial.

Al Coro de la Fundación Universitaria Los Libertadores, gracias por hacerme parte de esto, por permitirme compartir con ustedes y por supuesto, aprender de ustedes. A Daniel, nuestro director, gracias por tu paciencia y entrega, gracias por la pasión y la resistencia, gracias por inspirarnos y hacernos mejores seres humanos.

¡Que grandioso regalo de grado me dieron estas personas! ¡Grandes cosas llegan para aquellos que actúan movidos por el amor!

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Sol Gómez Botero

Comunicadora social y periodista

2 Comentarios

Diana Alzate · mayo 29, 2019 en 10:32 am

Primero que todo felicidades por ese profundo y sincero escrito, al igual que tu, yo senti ese dia una energía increible para mi la primera ves que me presentó ante tarima en un arte tan bonito como es cantar y fue muy satisfactorio y victorioso, sin duda alguna momentos que quedan para siempre en la memoria de quienes lo vivimos; mil gracias solecito y hasta una próxima.

Alejandra Miranda · mayo 29, 2019 en 12:49 pm

Que lindas palabras, que lindo escribes, claramente que lindo que hagas parte del coro y haberte conocido ahí.
Gracias por tomar parte de tu tiempo y dedicar estas palabras al coro.

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